La emisora no para nunca, pero no todas las horas son iguales. Esto es lo que hay a cada momento del día, para que sepas cuándo engancharte según lo que busques.
Por la mañana
Buenos días, Íllora sale a las ocho, de lunes a viernes. Es el despertador: los titulares del día, el tiempo en la comarca, el santoral y lo que hay en la agenda. Media hora larga y a otra cosa.
A las diez llega el informativo comarcal, que es el espacio serio de la casa. Ahí van los plenos, las obras, los bandos, los cortes de agua, los plazos que se abren y se cierran en el Ayuntamiento y lo que pasa en las pedanías. Se repite a las ocho de la tarde para quien no puede escucharlo por la mañana.
A las doce, Aires de Parapanda: música de aquí y de fuera, y las dedicatorias que manda la gente. Si quieres pedir una canción o mandar un saludo, se hace desde participa.
Por la tarde
Tarde en la comarca, a las cuatro, de lunes a viernes. Entrevistas, cultura, deporte local y lo que haya esa semana. Es el espacio más largo y el más abierto: si hay algo que contar en el pueblo, suele acabar aquí.
Los sábados a las once cambia el tono con El Castillo, dedicado al patrimonio, a la historia y a la memoria del municipio. Va en la línea del Archivo Sonoro, y muchas veces tira de él.
Por la noche
A las diez arranca Noche continua: música sin interrupciones hasta que amanece. Ni cortes ni locución, solo música. Está pensado para quien trabaja de noche, para quien conduce y para quien no duerme.
Y entre medias
Cuando no hay programa, la emisora sigue sonando: música, avisos municipales y la sintonía de la casa. No hay huecos en blanco. La parrilla completa, con los horarios exactos y los cambios de temporada, está en la página de programación.
La programación se irá ampliando conforme entren espacios nuevos. Cuando eso pase, lo contamos aquí y por antena.
